Hubo un lugar
Que fue sueño y encanto.
De poetas y enamorados;
De anhelantes, de solitarios;
De errantes y condenados.
Un lugar; el lugar
Donde los cantos entonados,
Al pasar el tiempo
y envejecer los años,
Aún palpitan y resuenan
En fuente añeja
Del viejo patio.
Aquel lugar,
Que supo ser,
Del helicón reflejo,
Plaza fuerte y escenario todo:
De las liras y los versos,
De jardines y de cuentos;
Es el destino que buscamos.
Para sin prisa,
Sin pretensiones,
Descansar el alma,
y embriagar corazones.
¡Añorado solar,
Por pocos conocido!
Añorado solar,
Para muchos aún perdido.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
muy bueno :D
ResponderEliminargracias por compartirlo!!! besotes
Desde ese solar en que me embriago de soledad, de felicidad y de dicha te saludo y te doy la bienvenida mi estimado errante...que las letras nos ayuden a no perder el paraíso.
ResponderEliminar